Ascenso y crisis del reformismo liberal (1832-1837)-5

El fracaso politico de los liberates reformistas cubanos no pudo ser peor. El proyecto socioeconomico expuesto por Saco puede considerarse su progra- ma mmimo pero justamente este era el que suscitaba la oposicion esclavista y colonial. A ello se anadia su idea de la descentralizacion politica. Pese a los encendidos ataques de Saco de los anos 1837 y 1838, ya la via reformista que- daba excluida. A1 menos por el momento. El desaliento cundio en las filas reformistas, las deserciones no faltaron -no solo del reformismo sino tambien del separatismo-, e, incluso, se observo en las principales figuras del movi-miento una evidente desorientacion. Una ensenanza fundamental les habfa de-jado todo aquello, y algunos no la perderfan de vista. El pregonado liberalismo de los “partidarios de las libertades” en las metropolis solo se correspondfa con sus necesidades a las cuales supeditaban las colonias. Para ello enarbolaban el nacionalismo, que implicaba la ponderacion de sus factores nacionales, base del colonialismo que alimentaba sus riquezas y su espfritu de grandeza nacio-nal. Esta contradiction fue evidente para los pensadores mas penetrantes del mundo colonial (en el caso de Cuba desde Arango Parreno, Varela y Saco hasta Jose Marti).
Liquidado el movimiento reformista -o al menos sus posibilidades-, ocu- po el primer lugar el ajuste entre la administration Tacon y la burguesfa esclavista. En 1837, habfa llegado el momento de probar la fuerza de los dos sectores en pugna. Tacon sobrestimo las suyas. Por orientaciones de Madrid establecio una Junta de 16 notables que debfan proponer los proyectos para las futuras leyes especiales. De ellos, 11 eran peninsulares. Segun esta composi¬tion, la burguesfa comercial espanola serfa la que dictarfa las leyes que regirfan en Cuba. Tacon, ademas, tomo otra medida: la cancelation de los privilegios de la Companfa de Vapores de Regia, en la cual tenfa importantes inversiones el propio Pinillos. La position de este ultimo se habfa reforzado en Madrid, fundamentalmente debido a la crisis economica peninsular. Cierto o no, era un rumor insistente que los ministros podfan cobrar sus salarios gracias al inten- dente de La Habana. El rumor, por lo menos, reflejaba a que niveles llegaban las influencias del intendente y las debilidades de los ministros que comenza- ron a atemperar sus intenciones con respecto a Cuba. Villanueva se habfa converti- do, gracias a la prosperidad azucarera, en una potencia en la finanza intemacional. La Banca Rothschild que de acuerdo con el gobierno de Londres prestaba apoyo a los cristinos, junto con otros banqueros internacionales, descontaba las libranzas que el Ministerio de Hacienda giraba contra las Cajas de La Habana bajo la garantia del Intendente. En SU pugna, tanto Tacon como Pinillos amenazaban a la Corte con su renuncia dejando entrever que con ella se perderfa Cuba para Espana. Madrid pudo mantener el equilibrio durante cierto tiempo. Pero en 1837, Pinillos apreto todos sus resortes y, cuando Tacon volvio a amenazar con la renuncia, esta le fue aceptada.
Madrid no encontraba formas suficientes para complacer al intendente. Su mejor prueba de buena fe fue nombrar capitan general de la Isla a uno de los allegados de Pinillos, el mariscal de campo de los ejercitos espanoles Joaquin de Ezpeleta y Enrile, cu- bano. La euforia de la clase dominante fue total. Lo mas significativo fue que la preocupacion sobre un posible movimiento independent!sta paso a un segundo piano mientras que la lucha por la preservation de la esclavitud se convirtio en el centro mismo del quehacer politico.
En las bases, sin embargo, se observaban cambios sustanciales. Pese a que las masas populares estaban fuera de la lucha polftica -lucha de poder- en ellas se extendieron sentimientos mas definidos. El concepto de cubano se generalizo, comenzo a surgir un interes nacional patriotico. Por ultimo, no puede escapar a una pupila aguda que la diferencia de intereses entre Cuba y Espana ya habfa alcanzado el nivel de diferencia polftica. La bonanza economica, la debilidad de la clase dominante atrapada en una estructura economica esclavista que la in- capacitaba para sostener por si misma su dominio, la correlation de fuerzas intema- cionales y la desunion de los factores intemos, impedian la creacion de una lfnea de accion independentista.

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