CONSTRUCCIÓN DEL PODERÍO REAL DE LA REVOLUCIÓN, COMBINACIÓN DE DIFERENTES FORMAS DE LUCHA, FORMACIÓN TEMPRANA DE LA ZONA LIBERADA- page 2

Ya contando con estas potentes fuerzas políticas, el líder Ho Chi Minh determinó que había llegado el momento de construir las fuerzas armadas, de manera gradual y con la magnitud apropiada. Afirmó que: “Para tener armado al ejército, hace falta primero contar con un ejército de propaganda y agitación, o sea, el ejército político. Por ello había que formarlo de inmediato para que ese ejército político fuese cada día más numeroso. En el caso de nuestro país, a la hora de salir a combatir a los franceses y a los japoneses, quiénes iban a tomar los fusiles, quiénes iban a ser los voluntarios que agarraran las armas. Era necesario que las masas tuvieran conciencia política para que pudieran tomar voluntariamente las armas y ese era el único modo en que se podía lograr la victoria”. Hacía falta que “las masas ya con una determinada conciencia política tomaran las armas de manera voluntaria y se alistaran a las filas de combate”; y a partir de ahí se podrían construir y desarrollar las fuerzas armadas paralelamente al ejército regular; nuevo aspecto que se expresaría en la teoría y se aplicaría en la práctica.
Con el fin de esclarecer aún más los principios básicos para la construcción de las fuerzas armadas, Ho Chi Minh dirigió y encargó a Pham Van Dong y Vo Nguyen Giap la elaboración de dos libros “El comisario político en el ejército” y “El trabajo político en el ejército revolucionario”. Fueron los primeros libros que abordaban el trabajo partidista y el trabajo político dentro de las fuerzas armadas en Vietnam. Al mismo tiempo, él escribiría la obra “Combate guerrillero”, de 13 capítulos, donde señala los principios y métodos operativos de las fuerzas armadas durante el período insurreccional para la toma del poder. Ho Chi Minh se concentró en explicar y esclarecer la naturaleza de las fuerzas armadas; determinó su estructura, la conexión interna y los vínculos entre el ejército y el pueblo, los problemas de la unidad, la disciplina, del terreno para acuartelarse, del modo de combatir al enemigo, etc.
La teoría de Ho Chi Minh para la organización militar fue aplicada en la práctica, de manera creadora, por los comités del Partido de todas las instancias. Gracias a ello las fuerzas armadas revolucionarias se desarrollaron cada día más desde el punto de vista cuantitativo y consolidaron su organización paulatinamente. A finales de 1941, el líder Ho Chi Minh decidió crear el primer ejército regular de las fuerzas armadas de Vietnam. En su “Instrucción sobre la creación del la Brigada Armada de propaganda para la liberación de Vietnam”, incluyó nuevos aspectos a los que anteriormente no se había referido. La Instrucción expresaba: “Para actuar con éxito, en el terreno militar, el principio fundamental es la concentración de fuerzas”; “…Mientras concentramos las fuerzas para formar al primer ejército, hay que mantener fuerzas armadas a nivel de las localidades, que coordinen las acciones y ofrezcan ayuda en todos los aspectos. Por su parte el ejército regular tiene la tarea de guiar a los cuadros militares locales, ayudarles en su entrenamiento y brindarles armamento, de haber posibilidad… La Brigada Armada de Propaganda para la Liberación de Vietnam es como un hermano mayor…”
Cumpliendo esa Instrucción, el 22 de diciembre de 1944, fue creado el primer destacamento del ejército regular. En abril de 1945, el Ejecutivo del Comité Central del Partido j convocó la asamblea militar revolucionaria de Bac Ky (regio del Norte), que decidió unir el mando de las zonas operativas y unificar a la Brigada Armada de propaganda para la liberación de Vietnam con las unidades de voluntarios por la salvación nacional para formar el Ejército de Liberación de Vietnam; crear el Comité militar revolucionario para dirigir las operaciones del norte de Indochina y dar un mayor empuje y desarrollo al movimiento revolucionario.
Las fuerzas armadas regulares recibieron, el mismo día de su fundación, la instrucción de Ho Chi Minh de vencer a toda costa en el primer combate. Para cumplir con esta instrucción, la Brigada Armada de Propaganda para la Liberación de Vietnam realizó dos ataques exitosos contra Phay Khat y Na Ngan, comenzando así la hermosa tradición de nuestro ejército de vencer desde el mismo primer combate. Las fuerzas armadas revolucionarias de Vietnam actuaban en esta etapa según la directiva del líder Ho Chi Minh, que indicaba que “lo político era más importante que lo militar” porque “se trataba de un ejército de propaganda”. Inspirados en esa ideología las fuerzas armadas revolucionarias de Vietnam intensificaron sus actividades de propaganda política y la edificación y ampliación de las bases revolucionarias en todas partes. Mediante la propaganda armada, la Brigada Armada de Propaganda para la Liberación de Vietnam logra ampliar su área de acción desde la región montañosa del distrito de Hoa An hasta las de Nguyen Binh, Ngan Son, Cho Ra y otras zonas adyacentes. Estos territorios se convirtieron en “bases verdaderas” y trampolines para desarrollar el movimiento en el llano.
La construcción del poderío real de la revolución, en este período, fue un gran logro de la revolución vietnamita. Este éxito confirmó lo correcto y creativo del pensamiento de Ho Chi Minh sobre la insurrección armada. Vale la pena señalar que la posición y la fuerza de la revolución vietnamita se construyeron y desarrollaron en circunstancias poco normales. Existían en ese momento en el territorio vietnamita dos enemigos: el colonialismo francés y el fascismo japonés.

Después del 9 de marzo de 1945 nuestro enemigo principal era el japonés. Las tropas fascistas japonesas del Sur estaban bajo el mando del mariscal-conde Teraushi. Tras apoderarse masivamente de numerosos países del Sudeste de Asia, el fascismo japonés consideraba que el Norte de Indochina era su retaguardia segura. Con el fin de proteger esta “segura retaguardia”, Teraushi dio instrucciones al general Chushihashi de acabar, a toda costa, con las fuerzas armadas del Viet Minh, que se encontraban en pleno desarrollo, por lo que algunas unidades del ejército japonés lograron penetrar en varios lugares de las zonas liberadas para “aniquilar los focos del Viet Minh” y el corazón mismo de la revolución.

Para defender las zonas liberadas, el Presidente Ho Chi Minh dio la instrucción de que las fuerzas armadas se apoyaran en las masas populares y coordinaran con ellas para combatir decididamente al enemigo. La respuesta fue que el ejército y pueblo de Viet Bac y otros lugares en las provincias de Ninh Binh, Quang Yen, Yen Bai y Quang Ngai se lanzaron con valentía a interceptar a las tropas japonesas, obligándolas a cesar sus furiosos ataques contra las bases revolucionarias.

La revolución vietnamita dio muestras de creatividad cuando se apoyo firmemente en el pueblo, lo movilizo y organizó para fomentar y desarrollar rápidamente fuerzas revolucionarias que estuvieran dispuestas á enfrentar y derrotar resueltamente las operaciones represivas del
enemigo contra las bases revolucionarias. Esto podía hacerse porque hasta ese momento la revolución vietnamita había ya pasado por distintos ensayos importantes; las masas populares ya habían sido convocadas, organizadas y entrenadas. Bajo la dirección del Partido, el pueblo i vietnamita lograba cumplir en la práctica lo que Engels recomendaba cuando escribió que para vencer, los pueblos no debían limitarse a las formas convencionales de lucha, porque ya en todas partes se registraban sublevaciones de masas, lucha armada, lucha de guerrillas, etc. Según Ho Chi Minh la existencia de las fuerzas armadas y la lucha armada eran sumamente importantes e imprescindibles para la insurrección, además de que el triunfo de la insurrección tenía que ser el resultado del levantamiento para la lucha de todo el pueblo, en estrecha combinación con el ataque de las fuerzas armadas revolucionarias.

 

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