CONSTRUCCIÓN DEL PODERÍO REAL DE LA REVOLUCIÓN, COMBINACIÓN DE DIFERENTES FORMAS DE LUCHA, FORMACIÓN TEMPRANA DE LA ZONA LIBERADA- page 1

Según Nguyen Ai Quoc para que la empresa de liberación nacional alcanzara el éxito, en la nueva era, había que resolver el problema de la correlación entre el factor interno y el externo; y el factor interno tenía carácter decisivo. Las naciones si querían liberarse, ante todo “tenían que apoyarse en su propia fuerza”. Mientras desarrollaba estas ideas y antes de abandonar Francia, le escribía a sus amigos de acción, exponiéndoles su idea y la decisión de “regresar al país para insertarse dentro de las masas y despertarlas, organizarías, unirlas, entrenarlas y conducirlas a la lucha por la libertad y la independencia”. Pero no fue hasta 18 años después, en enero de 1941, que pudo retornar a la patria para tomar directamente la dirección de la revolución vietnamita. De febrero a julio de 1939 escribió una serie de artículos que envió al país para publicarlos en el periódico Notre voix.
De la realidad de la guerra de resistencia librada por el pueblo chino durante los dos primeros años de lucha antijaponesa, Nguyen Ai Quoc hizo un esbozo de algunos aspectos de la estrategia y los factores que podían decidir el éxito de la resistencia de este pueblo contra la agresión desatada por una potencia capitalista-imperialista. En sus diferentes artículos, tales como “¿Cómo quieren los japoneses civilizar a China?, “El heroísmo de los obreros chinos en la guerra contra Japón”, “Dificultades del ejército japones, “Balance de dos años de lucha”, etc., Nguyen Ai Quoc se concentró en analizar los propósitos y las maniobras del fascismo japonés; y resaltó con claridad las tareas fundamentales del órgano de dirección de la resistencia.
Tomando como punto de partida las experiencias obtenidas de la lucha antifascista del pueblo de otros países, una vez que regresó al país y tomó la dirección directa de la revolución, el Presidente Ho Chi Minh prestó especial atención a un eslabón clave, la propaganda para estimular y organizar a las masas con el fin de que participaran en el proceso revolucionario. El tiempo excesivamente prolongado de dominación y el fracaso de muchas sublevaciones armadas habían creado una mentalidad de inferioridad y desesperación, incluso de pérdida de orientación, en algunas capas sociales. Por ello, para “despertar” al pueblo, escribió una carta que se conoce como – Manifiesto a los compatriotas – donde hizo un análisis profundo de las causas del fracaso de las luchas anteriores y señaló que “no era debido a que el imperialismo fuera tan fuerte, sino a que, por un lado, la oportunidad no había madurado todavía y, por el otro, a que nuestro pueblo no había podido unir su fuerza y voluntad”. El 19 de mayo de 1941, a iniciativa de Ho Chi Minh, se fundaba la Liga por la Independencia de Vietnam, cuya abreviatura era Viet Minh. El 6 de junio de 1941 hacía un llamado a todo el pueblo para unirse a combatir y expulsar a franceses y japoneses. Afirmó entonces: “En este momento para combatir a los franceses y a los japoneses sólo necesitamos una cosa: “la unidad de todo el pueblo”. Estimó también: “Si el pueblo sabe juntar fuerza y voluntad, si sabe unirse y organizarse, por millares de aviones y cañones que tenga el imperialismo, nada podrá hacer”.
Por instrucción de Nguyen Ai Quoc, el 25 de octubre de 1941, el Viet Minh hizo públicos sus Manifiesto, Programa y Estatutos. El programa del Viet Minh contaba con 44 puntos y se trataba de un sistema de directrices sobre la política, la economía, la cultura, etc. El espíritu fundamental de estas políticas consistía en lograr “precisamente en dos cosas esperadas por todos los compatriotas: 1. Que Vietnam fuera totalmente
independiente; 2. Que el pueblo vietnamita disfrutara de felicidad y libertad”. El manifiesto y el programa del Viet Minh reflejaron las más ardientes aspiraciones de toda la nación y fueron muy significativos en la movilización de todo el pueblo para participar en la revolución.
Nguyen Ai Quoc calificó los problemas de unidad y organización como eslabones claves. En conformidad con ese criterio, en diciembre de 1941 el Comité Central emitió una instrucción sobre el trabajo organizativo. Tras citar la teoría leninista de que “no hay otra arma mejor que la organización”, la instrucción indicaba: “Si sabemos organizamos, por astutos y brutales que sean los fascistas, nada podrán hacer. Saber organizar significa poder contar con más cuadros, armamentos, financiamiento y fuerza de combate”. Para cumplir con esta instrucción del Comité Central, los comités locales del Partido impulsaron con fuerza el trabajo organizativo y la construcción de las fuerzas del Viet Minh. Desde 1941 y hasta finales de 1942, se fundaron sucesivamente asociaciones de obreros por la salvación nacional, campesinos por la salvación nacional, mujeres p°r la salvación nacional, jóvenes por la salvación nacional, auto defensores por la salvación nacional, lo que constituía una fuerza revolucionaria poderosa y en constante desarrollo.

 

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