Cuba no es El Dorado pero sí la llave del Nuevo Mundo – 2

La pugna entre el gobernador de Cuba y el conquistador de México fue lleva¬da a la corte española; pero, a los argumentos de Velázquez se contraponían los cargamentos de plata enviados por Cortés….El 15 de octubre de 1524, el monarca Carlos I nombraba a Hernán Cortés capitán general y gobernador de la Nueva Es¬paña, a la vez que le prohibía a Velázquez organizar expediciones contra aquel. El documento, sin embargo, llegaba tarde. Velázquez había muerto en junio de ese año. Para entonces, el oro de Cuba, desde el principio relativamente escaso, comen¬zaba a agotarse y la población aborigen continuaba disminuyendo aceleradamente. Una epidemia de viruela, extendida por Las Antillas en 1520, contribuía al desas¬tre. En este contexto se incrementaron las sublevaciones de indios y negros.
Durante los años transcurridos desde el desembarco de Velázquez, los abo-rígenes, en sus constantes contactos con los españoles, habían asimilado y com-prendido las características de la civilización conquistadora. Una gran parte de los españoles vivían amancebados con indias o negras produciendo los primeros mestizajes en el país. Muchos aborígenes, ante el debilitamiento de la colonia española, aprovecharon no sólo para huir de sus asentamientos sino también para hostigarla. Con cierta frecuencia atacaron las villas de Puerto Príncipe, Bayamo y Santiago de Cuba, dando muerte a algunos españoles e incluso a indios mestizos asimilados a la cultura de los dominadores. En la zona de Baracoa, el cacique Guamá logró articular una resistencia efectiva que duró hasta 1533, cuando fue muerto por una cuadrilla al mando de Manuel de Rojas. En las referencias a estas acciones de lucha de los aborígenes están las que, en los documentos, aparecen como de indios cayos. Éstos eran, probablemente, los que, huyendo del sojuzgamiento, se refugiaron en las cayerías cercanas a la costa de la Isla y desde donde atacaban, por sorpresa, los poblados españoles. En muchos casos, negros e indios se internaban en los montes donde creaban pequeños poblados, con zonas sembradas (palenques).9 Dentro de la rebeldía de los negros, hay una que tuvo especiales connotaciones: en 1533, esclavos de las minas de cobre de Santiago del Prado se sublevaron. El enfrentamiento fue violento; los rebeldes murieron peleando y sus represores cortaron sus cabezas y las exhibieron empaladas a la entrada del pueblo para que sirvieran de escarmiento.

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