DE LAS INSURRECCIONES PARCIALES A LA INSURRECCIÓN GENERAL- page 1

Para realizar la insurrección armada es extremadamente importante precisar correctamente el modo en que se hará. Si es correcta la precisión desde el punto de vista teórico, estarán creadas las premisas para lograr diversidad y profusión en las acciones prácticas y ello se expresaría mediante la combinación ingeniosa de diferentes formas de lucha durante el proceso insurreccional, fundamentalmente en la etapa de su mayor apogeo.
Su temprano interés por el tema insurreccional desde los años en que se encontraba en el extranjero (1911-1941) le permitió dedicarle mucho tiempo al estudio e investigación de la historia de las insurrecciones, de aquellas que tienen carácter de paradigma y que fueron, sobre todo, dirigidas por la clase proletaria, como la Comuna de París (1871), la Revolución rusa de Octubre (1917) y la Comuna de Guangzhou (1927), entre otras. Consciente de las profundas lecciones que podían tomarse de la insurrección general en Rusia, tan pronto regresó al país (1941), tradujo al vietnamita la obra “Historia del Partido Comunista (b) de la Unión I Soviética”. En esta obra se exponían, con bastante claridad» las experiencias de este partido de la clase obrera en * conducción de la exitosa insurrección armada rusa. Según e» la Revolución rusa de Octubre, dirigida por Lenin y el Partido Bolchevique, demostró categóricamente que la insurrección armada para la toma del poder era una ley universal de las revoluciones; una forma especial de la lucha política; y que el partido político que emprendiera y condujera la insurrección armada no podía menospreciar sus normas.
La clave era poder crear fuerzas revolucionarias poderosas, de superioridad y con disposición de enfrentarse y dominar a las fuerzas enemigas; no buscar el apoyo en conspiraciones sino en planes insurreccionales creados por un partido de vanguardia, en el momento de mayor apogeo revolucionario de las masas; tomando como base una situación revolucionaria madura, en las que se aprovechen todas las oportunidades favorables.
La importancia de conformar las teorías para llevar a cabo la revolución de liberación, entre las cuales en ese momento la exigencia central era la teoría de la insurrección armada, hizo que Nguyen Ai Quoc completara su obra “El camino de la liberación”. Habiendo valorado la totalidad de su contenido, se trataba de una obra en la que cristalizaba su proceso de meditación para escoger el camino que permitiera salvar al país y liberar a sus compatriotas del atropello y el dolor. Con esta obra determinó: “Para liberarnos, tenemos que combatir y expulsar a los japoneses y franceses. La insurrección armada a realizar en Vietnam tendrá que ser una insurrección de liberación nacional que libre todo el pueblo, con los obreros y campesinos como fuerza principal. El carácter de la insurrección en Vietnam no es el mismo que el de las insurrecciones en los países europeos”.
Para precisar la base que garantizaría el éxito de la insurrección, la obra “El camino de la liberación” resumió las experiencias tomadas de las distintas insurrecciones armadas ocurridas desde el inicio de la invasión colonialista francesa. Señalaba claramente que las causas por las que se frustraron esas acciones eran la falta de dirección por parte de un partido político revolucionario, la insuficiente participación de las masas, la ausencia de unas fuerzas armadas revolucionarias poderosas, la incapacidad de aplicar la táctica de guerrillas, etc. En resumen, valoraba que “esas insurrecciones no contaban con las suficientes condiciones objetivas y subjetivas, ni con estrategias y tácticas acertadas”. A punto de partida de ese análisis, “El camino de la liberación” precisó las condiciones fundamentales que aseguraban el estallido de una insurrección:
1. Unas fuerzas dominantes ya incapaces de mantener el dominio como antes.
2. Una efervescencia revolucionaria en ascenso y en su clímax, un sentimiento de odio al enemigo por parte de las masas revolucionarias, decididas a levantarse en su contra y dispuestas a aceptar cualquier sacrificio.
3. La existencia de un partido político fuerte, con políticas acertadas, que goce de la confianza de las masas y capaz de crear organizaciones revolucionarias poderosas y firmes.
Aunque en esta obra Nguyen Ai Quoc consideraba que nuestras condiciones en ese momento para ir a Ia insurrección eran insuficientes, el “El camino de Ia liberación” previo lo que debía hacerse antes, durante y después de la insurrección.
Previa a la insurrección había que formar destacamentos de propaganda para promover que las amplias masas populares participaran en la insurrección, construir las fuerzas armadas como el “ejército principal” de la insurrección, preparar a los cuadros para que pudieran ejercer el poder revolucionario; precisar las responsabilidades de los territorios y las tareas concretas de los comités del partido y los cuadros de dirección; elaborar planes de ataque e investigar, al mismo tiempo, los objetivos a ocupar o destruir durante el proceso insurreccional, etc.
Durante la insurrección había que lanzarse “decididamente a la ofensiva”; las tropas insurgentes tenían que acatar las órdenes de manera absoluta y el órgano de mando tenía que ser activo e inteligente; había de prevenir la actividad de infiltración y sabotaje por parte de los espías del imperialismo…
Después del triunfo, había que proceder de inmediato a la distribución de las armas ocupadas al enemigo para armar a las masas organizadas, y a su vez, instaurar el gobierno revolucionario para poder cumplir con las tareas de abolir el antiguo poder, promulgar el derecho del pueblo a la libertad y la democracia, crear el ejército revolucionario, mantener el orden y continuar la lucha por salvaguardar el poder revolucionario.
La obra se concentró además en el esclarecimiento de las tácticas militares de la insurrección y en la confirmación de la importancia de las bases guerrilleras, tanto en la preparación como en la realización de la insurrección.
El VIII Pleno, el Comité Central enfocó sus discusiones en la reorientación de la estrategia y enarboló en alto la bandera de liberación nacional; al mismo tiempo precisó políticas concretas y adecuadas a la situación objetiva y a las condiciones históricas de Vietnam con el fin de lograr a toda costa la independencia nacional y la democracia popular. Sobre la base de las teorías y prácticas fecundas que la revolución vietnamita acumuló entre los años 1930 – 1940, la resolución del Pleno indicaba con claridad las condiciones que podían “provocar la insurrección armada” y que eran:
Que el Frente de Salvación Nacional lograra unificarse en todo el territorio nacional.
Que el pueblo ya no pudiera soportar más seguir viviendo bajo el yugo dominante franco-japonés y estuviera dispuesto a hacer cualquier sacrificio y tomar el camino de la insurrección.
Que el bando dominante de Indochina entrara en una crisis generalizada, económica, política y militar.
Que las condiciones objetivas se tornaran favorables para la insurrección en Indochina, con la victoria aplastante del ejército chino sobre las tropas japonesas, el ascenso de los revolucionarios en Francia o en Japón, que las fuerzas democráticas triunfasen en el Pacífico, la gran victoria de la Unión Soviética, etc.”
Para poder contar con “una fuerza nacional suficientemente potente y capaz de provocar y fortalecer una insurrección”, la resolución trazo la siguiente política:
a. Ampliar y consolidar a las organizaciones de salvación nacional existentes y lograr un espíritu de lucha que no escatime sacrificios y estén en disposición de promover insurrección.
b. Llevar estas organizaciones a las zonas urbanaS’ empresas, minas, fincas.
c. Ampliar el trabajo organizativo a las provincias donde el movimiento es todavía débil y a las minorías étnicas.
d. Forjar a los militantes comunistas en la voluntad y disposición del sacrificio.
e. Entrenar a los militantes del Partido con aptitud y experiencia para que sean capaces de tomar el mando y revertir la situación.
f. Crear organizaciones como pequeñas guerrilleras, guerrillas regulares e incluso organizaciones de los soldados en las filas imperialistas…”

 

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