DESPLIEGUE DE LA FUERZA DE TODA LA NACIÓN- page 5

Gracias al acertamiento de sus ideas y la eficacia de sus actividades, Nguyen Ai Quoc ganó alto prestigio y ejerció gran influencia. El Primer Congreso del Partido Comunista de Indochina celebrado en Ma Cao en 1935, nombró a Nguyen Ai Quoc como su delegado oficial para asistir al VI Congreso de la Internacional Comunista, junto con Le Hong Phong, Nguyen Thi Minh Khai y Hoang Van Non. En julio de 1936 se convocó el Pleno del Comité Central del Partido. La resolución del Pleno planteaba la creación del Frente Popular Antiimperialista de Indochina y expuso: “El Frente popular antiimperialista es la agrupación de todas las clases oprimidas de la nación entera, que lucha por los derechos cotidianos de todo el pueblo y contra el inhumano régimen colonial, preparándose para el avance de la causa de liberación nacional”. Esta resolución marcó un cambio del Partido en la valoración del potencial de las clases y capas populares y la directiva de “unir a todas las clases de la nación para cumplir las metas inmediatas y preparar condiciones para la liberación nacional. Se trata del regreso a los pensamientos de Nguyen Ai Quoc expuestos en la primera plataforma del Partido de 1930. En 1941 Nguyen Ai Quoc retornó al país para dirigir directamente la revolución vietnamita. A partir de ese fomento, sus pensamientos se trasformaron definitivamente en la esencia de la línea revolucionaria y los lincamientos militares del Partido, iluminando el camino para que la revolución vietnamita desarrollara con firmeza y alcanzara grandes victorias tanto en la Revolución de Agosto de 1945 como en las dos guerras de resistencia contra el colonialismo francés y el imperialismo norteamericano (1945-1975). Los grandiosos logros de la revolución vietnamita se convirtieron en un brillante símbolo del torrente revolucionario de liberación nacional en el mundo entero que diera confianza y respaldo moral a los pueblos oprimidos que se levantarían para luchar por su independencia.

De modo que a través de sus nutridas actividades revolucionarias, Nguyen Ai Quoc * Ho Chi Minh, dio grandes aportes a la revolución libertadora de las colonias en dos aspectos: ideología teórica y dirección práctica. Como conoció bien la naturaleza del imperialismo y del colonialismo, que ejercían su dominación sobre las naciones colonizadas mediante maniobras de violencia extremadamente crueles, Nguyen Ai Quoc reafirmó que para conseguir su liberación, los pueblos no tenían otro camino que el de erguirse para luchar, empleando la violencia revolucionaria para enfrentarse a la violencia contrarrevolucionaria de los dominantes y opresores. Afirmó así mismo: para que la causa de liberación de las colonias culminara con éxito, los pueblos oprimidos tenían que apoyarse primeramente en su propia fuerza, tomar en todo momento la iniciativa revolucionaria, no quedarse nunca en el estado de pasividad y no esperar que la revolución en la “metrópoli” los liberase. Si pudiera desplegar la gran fuerza de toda la nación, podría incluso ayudar a la revolución en las “metrópolis” a alcanzar su liberación total. En la lucha por la liberación nacional, los revolucionarios debían determinar orientaciones para la salvación nacional conformes a las “circunstancias concretas de sus respectivos países”.

En cuanto a la revolución vietnamita, Nguyen Ai Quoc precisó: “Revolución es causa de las masas populares” y preconizó agrupar ampliamente y movilizar el poderío de toda la nación, llevando a cabo una revolución “hasta el final” con los objetivos de independencia nacional, democrática y socialista. Estos objetivos “eran también metas de las insurrecciones armadas y de la guerra revolucionaria, ligando la salvación del país con la salvación del pueblo, la liberación de la patria y la edificación de un nuevo régimen mejor”. Estos conceptos del pensamiento militar de Ho Chi Minh formados en la década 20 del siglo XX fueron “la base teórica que conduciría a la formación de la línea militar de nuestro Partido en los primeros años después de su fundación”, y constituyeron al mismo tiempo su gran contribución al tesoro teórico de la humanidad sobre la revolución de liberación de las colonias, donde la liberación nacional estaba ligada a la liberación de clasista y de liberación del hombre.

Del pensamiento de Ho Chi Minh, Fidel Castro escribió: “El encontró el camino para combinar las ideas patrióticas de los pueblos y la necesidad de liberarlos de la explotación social. La causa de la liberación nacional y la causa de la liberación social son dos puntos claves de su doctrina”[1]. Con sus aportes multifacéticos, sobre todo esas concepciones claves, él “hizo tambalear al sistema colonial. Contribuyó a hacer transformaciones al mapa mundial. Orientó la rueda de la historia hacia una dirección progresista. Esas tres características constituyen una panorámica de los lineamientos combativos más perfectos de nuestra era”2.

 

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *