Entre el temor y la ira: el anexionismo -3

La primera conspiraci6n encabezada por Lopez, conocida como de la Mina de la Rosa Cubana, fue descubierta por las autoridades de la Isla, por lo que tuvo que huir. En el extranjero reorganizo sus fuerzas con militares norteamericanos que habian participado en la expedition contra Mexico.
El otro nucleo anexionista de importancia era el de Puerto Principe, que tenia ramificaciones en Oriente. Lo integraba un grupo de terratenientes que pre- tendia lograr para la Isla un desarrollo capitalista. Nucleaba a liberales escdpti- cos, opuestos al dominio de Espana, pero con escasa fe en las capacidades del pueblo cubano para lograr la independencia por sus propios medios. Convenci- dos de que la action reformista dentro de las estructuras espanolas no era posible, consideraron que el modelo democratico-republicano y capitalista del norte de los Estados Unidos podia convenirles para lograr, como parte integrante de dicho pais, el desarrollo de la Isla.
Este grupo lo integraban algunos exilia los que habian formado parte del movimiento separatista de los anos 20 y del movimiento reformista de los anos . Su figura mas destacada era Gaspar Betancourt Cisneros, mas conocido por el seudonimo de El Lugareno, quien expreso la vision del grupo: Cuba anexada adquiriria riquezas solidas, sin escrupulos, zozobras, ni peligros. Los 500 000 advenedizos como te place llamarlos [se referfa a la poblacion norteamericana que podrfa invadir a Cuba] no senan por cierto 500 000 salvajes africanos, malayos e indios, que es la gente que los cubanos pueden esperar que les permita traer el gobierno de Espana para cruzar y perfeccionar su noble raza, sino seran 500 000 Yankees, Alemanes, Franceses, Suizos, Belgas, Diablos y Demonios, pero Diablos y Demonios Blancos, inteligentes, industriosos y ademas con maquinarias, instru- mentos, industrias, metodos, capitales y cuanto mas posean y emplean los hombres libres en la production de su riqueza.19 El rebajamiento moral de los anexionistas quedaba ex- presado en estas y otras manifestaciones de desprecio hacia su propio pueblo. En 1848, los anexionistas vinculados a El Lugareno, comenzaron a publicar el periodico La Verdad, que trataba de infundir en la poblacion cubana las ideas anexionistas.
En medio de esta crisis de valores se alzo contra la anexion la voz de Jose A. Saco. Saliendo de su prolongado retiro politico y oponiendose a los sectores que poman sus intereses economicos por encima de los intereses sociales y politicos de la patria, hizo una valiente y rotunda replica a los criterios de Jos£ L. Alfonso Gaspar Betancourt Cisneros, Jose Aniceto lznaga y Cirilo Villaverde. La tesis central de su discurso era que Cuba, anexada a los Estados Unidos, perderfa su propia nacionalidad, y que si bien era cierto que los cubanos no teman realmente patria, al menos podian aspirar a tenerla:
En cuanto a mf, a pesar de que conozco las inmensas ventajas que obtendrfa con esa incor¬poration pacifica, debo confesar con todo el candor de mi alma que me quedaria un reparo, un sentimiento secreto por la perdida de nuestra nacionalidad cubana [...] la inmigracion de esta [Norteamerica] a Cuba, sena muy abundante y dentro de pocos anos los yankees serian mas numerosos que nosotros y en ultimo resultado no habrfa reunion o anexion, sino absorci6n de Cuba por los Estados Unidos. Verdad es que la Isla siempre existirfa, pero yo quiero que Cuba sea para los cubanos y no para los extranjeros [...] Yo he visto esto en otras partes y se que en mi patria tambien la veria [...] Yo desearfa que Cuba no solo fuese rica, ilustrada, moral y poderosa, sino que fuese tambien cubana y no anglosajona [...] La nacionalidad es la inmortalidad de los pueblos y el origen mas puro del patriotismo [...] No seamos el juguete desgraciado de hombres que con sacrificios nuestros quisieran apoderarse de nuestra tierra, no para nuestra felicidad, sino para su provecho.

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