Entre el temor y la ira: el anexionismo -5

El Club de La Habana, ante las nuevas circunstancias, le retiro su apoyo a Lopez, pero este continuo desarrollando sus planes. La ruptura fue total y el general se coloco entonces al servicio de los intereses esclavistas expansionistas de los estados del sur de la Union. En especial, sus relaciones con el general Quitman lo colocaron como una pieza en el rejuego politico norteamericano ajeno a |§f intereses de Cuba. Elio avala las certeras palabras de Jose Marti cuando expresa- ra: “Walker fue a Nicaragua por los Estados Unidos, por los Estados Unidos fue Lopez a Cuba.”
En cambio, la polftica espanola hacia Cuba crearia nuevas condiciones, ahora contra el movimiento anexionista. El nombramiento del general Jose Gutierrez de la Concha en noviembre de 1850, y la polftica aplicada por este, produjo un acercamiento entre los sectores economicamente dominantes en la Isla y el gobierno colonial. El nuevo capitan general dio el paso mas importante en la solution del conflicto al nombrar a Jose L. Alfonso como representante en Londres de la Junta de Fomento de La Habana, en realidad, como el hombre encargado de lograr un arreglo con los britanicos. Despues de una larga entre- vista con lord Palmerston, ambos convinieron estar en perfecto acuerdo con yespecto a los destinos de Cuba. Alfonso le propuso a Palmerston un tratado, Icuyas bases informo a Jose A. Saco: Pienso escribir una memoria, para demostrar a los gobiemos de Inglaterra, Francia y Espana la conveniencia de que ajusten entre si un tratado cuyas bases sean: que Francia e Inglaterra garanticen a Espana la tranquila posesion de Cuba hasta el fin del presente siglo; que Espana otorgue inmediatamente a sus Antillas de una constitution parecida a la de las colonias inglesas; que se destruya la trata de Africa; que Espana se comprometa a declarar la abolition de la esclavitud en sus dominios tambien a fin de este siglo y sin indemnizacion a los propietarios.
Estas ideas de Alfonso, expuestas a Palmerston mostraban el pensamiento coherente de su clase: las reformas polfticas debfan preceder a las transformacio- nes sociales, a fin de garantizar las condiciones para el esperado y necesario cambio socioeconomico. Solo de esta forma la burguesia esclavista admitfa la abolition porque era, en esa option, donde unicamente podia preservar su position hegemonica. Al adoptarla, aceptaba la posibilidad de realizar las transformacio- nes propuestas bajo el dominio espanol, por lo cual el proyecto implicaba crear las bases de un nuevo movimiento reformista.
Tanto Alfonso como el Club de La Habana se manifestaban ahora opuestos al anexionismo que poco antes habfan patrocinado. En ese momento, y sin tener en cuenta las nuevas condiciones, Narciso Lopez produjo sus dos desafortunadas expediciones; primero la del Creole y despues la del Pampero. En ninguno de los dos casos conto el general con el suficiente apoyo intemo. La burguesfa esclavista estaba en disposition de conveniar con Inglaterra y configurar una nueva alianza de poder con la metropoli; las capas medias y las masas populares no prestaban su apoyo a un movimiento que tenia tan claros matices extranjeros.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *