La Junta de Informacion: su fracaso -1

En enero de 1865, Francisco Serrano defendia en el Senado espanol los criterios de los reformistas de Cuba. Este fue el inicio de una correspondencia entre los diversos sectores de la burguesfa insular y el gobierno espanol, que ponfa de manifiesto todos los matices de sus intereses sociales, economicos y politicos.La Junta de Informacion fue convocada por Real Decreto de 25 de noviem- bre de 1865, momento en que ocupaba el Ministerio de Ultramar Antonio Canovas del Castillo. Su objetivo central era someter a la consideration de sus integrantes un cuestionario. Las respuestas permitirfan reunir la informacion necesaria para preparar un plan de reformas del sistema colonial. Fue considerado por muchos como un procedimiento dilatorio. En realidad la Junta, tal como su nombre ex- presa, solo tema funciones informativas, por lo que las decisiones que con poste- rioridad tomase el gobierno serfan independientes de las recomendaciones. Se-gun lo establecido debfan ser escuchados 22 comisionados naturales o vecinos de las islas de Cuba y Puerto Rico, elegidos por los ayuntamientos o corporaciones municipales, y 22 personas designadas por el Ministro de Ultramar. El Real Decreto sufrio algunas modificaciones tendentes a favorecer la election de los integristas, pese a lo cual, de los 26 diputados electos, 12 eran reformistas y solo 4 integristas.
Los informes de los ex capitanes generates de Cuba, Domingo Dulce y Fran-cisco Serrano, a la Junta de Informacion fueron harto elocuentes. Una idea central content a el de Serrano: las reformas no eran un problema de partido sino una cuestion de “altisima conveniencia” nacional, pues solo a traves de ellas Espana lograna conservar sus “provincias ultramarinas”. El de Dulce daba inteligentes respuestas a las preguntas planteadas, insistiendo en la necesidad de atender tanto las reformas sociales y economicas como las politicas.
La Junta se desarrollo en 36 sesiones, efectuadas entre el 6 de noviembre de 1866 y el 27 de abril de 1867 y fueron presididas por Alejandro Olivan, considerado un elemento de conciliation. Como jefe de los comisionados reformistas cuba- nos fue escogido el abogado Jose Morales Lemus, hombre maduro que representaba los intereses de gran parte de los comerciantes, industriales y hacendados m£s solventes del pais.
Segun lo establecido por el Real Decreto, la Junta de Informacion debia comprender tres puntos: el primero, de caracter politico, se relacionaba con las Leyes Especiales para Cuba y Puerto Rico; el segundo, de caracter social, aborda- ba la situacion de la fuerza de trabajo, haciendo enfasis en la esclavitud; el tercero, de caracter economico, resumfa la problematica en tomo a los tratados de navegacion y comercio, el sistema arancelario y las aduanas. La primera dificul- tad se presento cuando, sorpresivamente, se puso a consideracion de los comisio- nados, en la primera sesion, el cuestionario social en lugar del politico, con lo cual los reformistas se sintieron previamente desofdos, pues desde 1862 habfan colocado en primer termino las cuestiones relacionadas con las reformas politi- cas a partir de la consideracion de que solo desde posiciones oficiales podfan abordar y resolver las situaciones sociales y economicas que propugnaban. Esta situacion sirvio de pretexto a Jose A. Saco para mantenerse al margen de las discusiones, ya que el consideraba a la Junta una verdadera estafa. La discusion en tomo al problema fue muy acalorada, pero Olivan, en su caracter de modera- dor, aseguro que los problemas politicos tambien se discutirian.
En la reunion relacionada con la cuestion social, el comisionado Angulo Heredia presento una morion solicitando que la trata africana fuese declarada pirateria. Esta cuestion que poco decfa en 1866, fue acogida calurosamente. Se manifestaron algunas posiciones clasicas de los reformistas, como por ejemplo, las relativas a procurar una inmigracion por familias capaz de garantizar las fae- nas agricolas, mientras que los duenos de ingenios solo se ocuparfan de la parte industrial; tambien abogaron por la abolicion gradual e indemnizada de la escla-vitud. Frente al derecho del esclavo para volver al goce de su libertad, levantaron el derecho de la poblacion blanca “a defender su existencia”, limitandose a pre- sentar un plan de abolicion gradual con arreglo a un proyecto detallado segun el cual, en el termino de siete anos todos los esclavos serian libres. El importe de las indemnizaciones se pagana con los fondos de Cuba en 15 anos; el numero de esclavos ascendia en 1866 a 302 912 y la indemnizacion debfa ser de 117 599 000 pesos.

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