LA LIBERACIÓN NACIONAL SE REALIZA MEDIANTE LA ORGANIZACIÓN DE INSURRECCIONES ARMADAS EN TODO EL PAÍS- page 2

Una vez hecha esta afirmación, Nguyen Ai Quoc ya empezó a dibujar en su imaginación cómo serían las futuras insurrecciones en Vietnam. En una conversación con un pintor sueco que conoció en Moscú – Eric Johans – hablaba del tema. Este nos contó más tarde: “Nguyen Ai Quoc pensaba en la liberación de Vietnam por medio de la insurrección armada… Hablaba con mucho entusiasmo sobre la organización de los grupos armados – mientras más fueran mejor – de campesinos y obreros vietnamitas. Esas serían las células que integrarían el núcleo de la insurrección, que él tenía toda la seguridad que estallaría.”
Lo expuesto sólo refleja aún unos primeros esbozos de sus ideas y en parte su pensamiento sobre el tema de la insurrección armada. Además de que está clara la importancia que ya le ha concedido al papel que juega la fuerza nueva (el proletariado) que había nacido de la política colonialista explotadora y que participaría en la insurrección; lo mismo que al rol a jugar por las fuerzas militares en el proceso insurreccional.
Al mismo tiempo que Nguyen Ai Quoc determinaba que la orientación fundamental para la toma del poder era por medio de las insurrecciones armadas en todo el país, tenía una alta consideración de otras formas de lucha revolucionaria de las masas, como la lucha económica, la lucha política, etc. A su juicio: “Para que las insurrecciones armadas en Indochina alcancen la victoria, deben tener un carácter de levantamiento popular y no de conspiración. Las insurrecciones deben estar preparadas por las propias masas”1. A través de diferentes ensayos de la lucha revolucionaria, la capacidad de dirigencia creció por días y la fuerza de las masas se forjó y fortaleció incesantemente. Todo esto fiie premisa de carácter decisivo para garantizar desde el inicio el éxito de la insurrección. No obstante independientemente de que el elemento coyuntural o de oportunidad sea cual fuera, para lograr la insurrección en los países coloniales es necesario contar con otras premisas concretas.
En este período, se registran cambios sucesivos y acelerados en la situación mundial. En 1939 estalla la segunda guerra mundial. El 14 de junio de 1940 las tropas alemanas entran en París y doce días después Francia capitula incondicionalmente frente a los fascistas alemanes. Mientras, en Asia, el 23 de septiembre de 1940 las tropas fascistas japonesas atraviesan la frontera chino-vietnamita para apoderarse de Lang Son.
Cuando los colonialistas franceses hacen su rápida rendición ante las tropas fascistas japonesas, en Bac Son, la población se subleva bajo la dirección del comité local del Partido, elimina el poder enemigo y crea el destacamento guerrillero de Bac Son . A continuación tuvieron lugar la insurrección de Nam Ky y el motín de Do Luong .
Estos levantamientos de Bac Son y Nam Ky, al igual que el motín de Do Luong, fueron brutalmente reprimidos por el enemigo pero estas tres acciones permitieron sacar muchas lecciones que le proporcionaron al Partido Comunista de Vietnam valiosas experiencias para la elaboración de los planes insurreccionales y un mejor conocimiento de cómo aprovechar el momento oportuno y medir las fuerzas con que contaba la revolución. Esos levantamientos fueron de hecho “los detonantes que anunciaron las insurrecciones que estallarían en todo el país y el inicio de la lucha de los pueblos de Indochina mediante la violencia.”
Desde el extranjero, Nguyen Ai Quoc valoró que aunque la situación internacional y nacional era cada vez más favorable para Vietnam, “aún no había llegado la oportunidad y todavía no era posible iniciar las insurrecciones”. Para él el problema clave en este período era que la revolución dirigiera todos sus esfuerzos a “preparar la insurrección”, es decir, a construir las fuerzas reales de la revolución, bien potentes, amplias y capaces de ser el factor interno que decidiera el éxito de la insurrección.
En el país, el Comité Central del Partido convocó su VII Pleno, que se inauguró el 6 de noviembre de 1940, en la aldea Dinh Bang (provincia de Bac Ninh). La resolución del Pleno manifestó: “Lograremos con toda seguridad un apogeo revolucionario y el Partido deberá prepararse para la sagrada misión de dirigir a los pueblos oprimidos de Indochina en las sublevaciones armadas que estallarán Por la reconquista de la libertad y la independencia”. A Pesar de ello el Pleno todavía no estaba en condiciones de Perfeccionar la teoría de la insurrección. Después del Pleno, el Comité Central del Partido designó a Hoang Van Thu , integrante de su Ejecutivo, para que fuera a China a rendir un informe directo al líder Nguyen Ai Quoc y a pedirle instrucciones.
A principios de 1941, Nguyen Ai Quoc regresa a la Patria. En nombre de la Internacional Comunista decidió convocar el VIII Pleno del Comité Central del Partido, que fue inaugurado el 10 de mayo de 1941. Bajo su conducción directa, el Pleno abordó problemas de vital importancia para la revolución de liberación nacional y afirmó que “la primera tarea que tenían ante sí era la liberación, a toda costa, de las naciones indochinas del yugo francés y japonés”. En cuanto al método revolucionario a aplicar para el período inmediato, el Pleno precisó: “La revolución en Indochina debe consumarse mediante la insurrección armada”.
De esta forma la idea de lograr la liberación nacional mediante la insurrección armada que había planteado Nguyen Ai Quoc desde 1924 fue acogida por VIII Pleno del Comité Central (mayo de 1941) y se convirtió en el núcleo de la teoría de insurrección armada del Partido. Por primera vez el Pleno del Comité Central del Partido discutía directamente el problema de la insurrección armada y precisaba de manera sistemática las condiciones para lograr el triunfo de esa insurrección.
Haber precisado que el medio fundamental para llegar a la toma del poder sería la insurrección general armada (y no ninguna otra vía, ni siquiera las sublevaciones armadas locales) tuvo un significado en extremo importante, ya que se determinó, a su vez, la orientación de todas las acciones de la revolución para el período 1941-1945. Gracias a esto, después del VIII Pleno del Comité Central, las fuerzas reales de la revolución se consolidaron mucho más. Al terminar la Segunda Guerra Mundial, de entre los muchos países coloniales que existían en Asia y Africa, sólo Vietnam había llevado a cabo la insurrección general y había logrado la toma del poder en todo el país. Vietnam se había transformado en un estado independiente y soberano, y su pueblo podía empezar a disfrutar de la independencia y la libertad verdaderas. Esta realidad demostraba que la ideología, los lincamientos y los métodos revolucionarios vietnamitas eran absolutamente acertados y creadores.

 

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