La organización de la colonia – page 1

Cuando Velázquez inicia el proceso de conquista de Cuba, el sistema de coloni­zación desarrollado en La Española desde 1499, había madurado y se comporta­ba como un cerrado complejo económico, social, jurídico, político y cultural armónicamente articulado. Como el conquistador había sido uno de sus principa­les ejecutores, no resulta extraño que fuese éste el sistema que aplicó en Cujba. El núcleo central de la organización estaba en la concepción y creación de las villas.

Con sus fundaciones se conseguían varios propósitos. En primer lugar, crear una base legal, organizativa y política en cada región lo cual se lograba al establecer, en cada acto de fundación, la institución del municipio.En segundo lugar, garan­tizar la concentración y permanencia en el territorio de un núcleo conquistador mediante la vecindad. Esta última institución es de primerísima importancia en la colonización española porque transforma al conquistador en vecino que se compromete a permanecer en el territorio como vía para adquirir sus derechos dentro de la institución municipal. La vecindad permitió la presencia de un nú­cleo estable de pobladores en los primeros años que, con el tiempo, dio origen a un nuevo arquetipo social, el criollo,puyos nexos estarían ya definitivamente vinculados con su región. Un tercer objetivo, el más importante para los que se establecían, era el reparto de indios, tierras y minas, sólo obtenibles con la condi­ción de vecino. En los primeros tiempos, la riqueza mayor dependía del número de indios asignados a cada conquistador, y no a la cantidad de tierras, por lo que el poder de un colono se medía por el número de indios encomendados. De ahí que la encomienda fuese la institución que trazó el rasgo caracterológico de lo que podemos llamar la primera colonia. Un último objetivo en la creación de la red poblacional fue establecer las villas en lugares que, primero, fuesen centros para la expansión de la conquista al continente y, después, núcleos abastecedores de dichas regiones y de nexo comercial con La Española y Europa. Por estas razones, las villas debían estar ubicadas en las costas, preferentemente en la sur, y disponer de un entorno que permitiese una producción agrícola y ganadera de subsistencia y, una vez logrado, un excedente de exportación. El agua potable constituyó un recurso básico por lo que siempre se asentaron a orillas de ríos. Otros dos elementos condicionaron el establecimiento de las villas: la presencia en el lugar de ciertas concentraciones de indios —la fuerza de trabajo indispensa­ble para la construcción, la agricultura, las minas y otras actividades- y la bús­queda de yacimientos de oro. La forma en que quedaron distribuidas estas pobla­ciones garantizaba la presencia española en todo el territorio si bien no lo penetraba. Para la creación de las villas, Velázquez se atuvo estrictamente a lo reglamenta­do; cada una tuvo iglesia, plaza, casa de gobierno y un mínimo de diez vecinos.

Un elemento que tipifica el sistema español de colonización por vecindad,y que lo diferencia del anterior de factoríasy los posteriores de plantacioneso poblamiento abierto,es el lugar que ocupaba la Iglesia. El rey Femando ideó un sistema totalmente novedoso: la creación de obispados con sus correspondientes redes parroquiales conforme al número de villas. Hasta entonces esta estructura

en provincias eclesiásticas sólo era europea. Fuera de este continente, la expansión cristiana se hacía por medio de las misiones evangelizadoras. El rey dispuso, con la creación de cada villa, la fundación de una parroquia y, con posterioridad, las agrupó en obispados, todos sufragáneos del arzobispado de Sevilla. Esta política fue siempre paralela al envío de misiones evangelizadoras. La Corona dejó esta­blecido que en las comunidades indígenas, en las que había que cristianizar, ac­tuaran los misioneros y en las villas, cuya población se suponía era española o cristianizada, estuviese la presencia de la jerarquía eclesiástica. Ello demostraba el carácter de asentamiento definitivo que implicaba la villa. Velázquez, muy penetrado de la concepción de la colonización por vecindad, pidió la creación del obispado de Cuba en 1513, lo que le fue concedido el 10 de febrero de 1516. La sede original estuvo en Baracoa, por lo que se le dio a este pequeño caserío la condición de ciudad. En 1523 la sede del obispado fue trasladada a Santiago de Cuba que por esa razón también adquirió el título de ciudad.

52 Conquista y colonización en los albores de la Edad Moderna. La experiencia cubana____________        _

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