Las proyecciones de un nuevo modelo colonial -1

Junto a la tendencia anexionista, la oligarquia de Cuba presto igual atencion a otra direccion alternativa. Esta consistia en establecer una renovada y fuerte alianza de poder con sectores economicos, politicos y militares de Madrid. Las acciones en esta direccion no solo fueron mas activas sino, tambien, mas efec- tivas. En Espana existian dos tendencias marcadamente diferentes con respecto a Cuba. La primera queria reducir la colonia a abastecedora de materias primas para una casi inexistente industria y, a su vez, consumidora de la produccion agraria e industrial de la Peninsula. Para ello crearon barreras arancelarias pro- teccionistas e impusieron tratados comerciales que dificultaban el comercio de la Isla. En casi todos los casos estas medidas perjudicaban los negocios de Cuba, particularmente con los Estados Unidos. La otra tendencia tenia en cuen- ta el nivel de desarrollo de las producciones de riquezas de Cuba y su comercio; por esta razon era partidaria de liberalizar todos los mecanismos, asociarse con las grandes firmas hispano-cubanas de la Isla, darles todo tipo de garantfas -incluyendo la mas despiadada represion ya a esclavos, ya a abolicionistas, ya a independentistas- y obtener, por un ladb, amplias ganancias personales y, por otro, un incremento en el monto de los impuestos que le permitiera financiar las empresas del Estado espanol.
Los primeros pasos de la nueva alianza oligarquia-poder colonial se habian dado durante el gobiemo de O’Donnell. Este conocio las interioridades de la burguesia esclavista, se introdujo en sus negocios -lo que le permitio incremen- tar su fortuna-, oyo sus reclamos y los considero compatibles con los intereses de la metropoli. Al abandonar el pais, el poder en la Peninsula lo tenia su rival, el general Narvaez. O’Donnell reinicio sus conspiraciones contra aquel pero ahora apoyado desde Cuba. No es hasta noviembre de 1850 que llega a la Isla Jose Gutierrez de la Concha, uno de los aliados de O’Donnell. El nuevo gobemador venfa acompanado de una comision encargada de observar directamente las condiciones prevalecientes a fin de proponer las medidas economicas, polfticas y administrativas necesarias para lograr un reajuste de las estructuras de gobiemo coloniales y conjurar el peligro anexionista. Gutierrez de la Concha se mostro como un hombre capaz de tal empresa.
Los estudios realizados por dicha comision, asf como el asesoramiento que busco en notables figuras de la clase dominante de Cuba, convirtieron a Gutierrez de la Concha en el iniciador de la lrnea de concesiones y reformas de los mecanis- mos del aparato colonial basado en una estrecha alianza con la oligarquia hispa- no-cubana de la Isla. Su politica estuvo muy unida a la promotion de inversiones particulares, por lo cual se concebia la gestion del Estado colonial como garantfa tanto del orden intemo como de la eficacia de sus mecanismos administrativos y el desarrollo de una amplia infraestructura.
La tendencia a la privatization y a la protection a la inversion de capitales, unida a un nuevo boom azucarero, tuvo sus efectos inmediatos no solo en lo economico sino tambien en lo politico. El anexionismo perdio, por el momento, parte de sus motivaciones. La vision de la oligarquia de la Isla sobre este capitan general la expresaba Domingo del Monte: se porta muy bien, no roba ni deja robar, protege la Sociedad Economica y da mas muestras de administrador civil que de jefe militar.En lo referente a la esclavitud, Concha asumio el plan de Alfonso, que implicaba la garantia de la propiedad y su elimination paulatina.
El nuevo ascenso al poder de los rivales de O’Donnell y Concha, encabeza- do por el general Narvaez, produjo un brusco giro de la politica espanola hacia Cuba. El 16 de abril de 1852 fue sustituido Gutierrez de la Concha por Valentin Canedo. Era la evidencia de un cambio de politica, no tanto hacia Cuba como hacia su clase dominante, que apoyaba abiertamente al grupo de O’Donnell. Canedo, como su sucesor Juan Manuel de la Pezuela, reactivo las acciones antitratistas y manifesto simpatfas abolicionistas. La designation de este ultimo en 1853, fue considerada por muchos como una concesion al abolicionismo y puso nueva- mente sobre el tapete el anexionismo. Aunque Pezuela pronto vari6 de actitud, ya no pudo detener la inseguridad.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *